Eduardo Martínez
¿Es de verdad, o lo sueño? Mi memoria pelea contra mí, recordándote…
Apenas es nada esta noche si pienso en todos los días restantes
sin ti. El infinito dolor.
Tu impresencia: áspera, fría, enemiga.
Tengo sangre en las palabras de tanto llamarte entre
lágrimas y olvido.
Porque ya no me desentristeces con tu sonrisa…
Y cuando busco tus ojos en otros ojos, tu boca en otra boca,
algo me mata desde dentro. Sufro y soy consciente de mí sin ti.
¿Me besas en la nuca, o es tu mano? Pues lo estoy sintiendo…
No pienso sin pensarte…
Por ti miro al cielo, pero ya no es cielo desde que no estás…
Tus ojos, el mar. El mar… Infinito límite…
Eras el color en los días grises. Gris tristeza.
Desde entonces, estas continuas ganas de llanto.
No llores alma mía…
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